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lunes, 9 de mayo de 2016

Nuestra mejor opción

Turísticamente Venezuela siempre se ha visto a sí misma y se ha vendido en el exterior como un destino de playa. Si bien es cierto que contamos con más de 3000 km de costas sobre el Mar Caribe, también es cierto (y acá debemos ser absolutamente sinceros y objetivos) que nuestras playas no son las mejores de la región. Salvo las playas de nuestras islas y cayos, las de tierra firme no son comparables con las de otros destinos caribeños. En lo relativo a infraestructura y servicios… bueno, es mejor no ahondar en ese tema.

A pesar de ello hemos insistido en vendernos de esa manera. En los años 80 tuvimos un auge importante en el número de visitantes, sin embargo no era un turismo de calidad. Además de lo que podamos ofrecer en materia de sol y playa, tenemos muchas opciones para vendernos en lo que se conoce como nichos turísticos. Son mercados más reducidos, más laboriosos, pero que dejan una mayor utilidad por pasajero y nos permite traer un turismo de calidad. 


Rafting en el rio Sto.Domingo, Estado Barinas

Países turísticamente maduros han entendido que hay grupos de interés que están dispuestos a pagar buen dinero para disfrutar de un viaje en el cual puedan hacer aquello que les apasiona. Tenemos ejemplos concretos incluso en países desarrollados y establecidos como lo puede ser Alemania, donde se han desarrollado paquetes para turistas amantes de la velocidad, quienes recorren las “Autobahn” en vehículos de alta cilindrada aprovechando que las autopistas alemanas, además de ser de extraordinaria calidad, carecen de límite de velocidad. Imaginen el placer que puede experimentar un turista norteamericano amante de los carros, condenado a no superar las 55 millas por hora en las autopistas de su país, conduciendo un BMW, Audi o Mercedes y poder desarrollar velocidades superiores a los 200 kph. en las autopistas alemanas. Es una experiencia inigualable!. Estos paquetes incluyen el alquiler del vehículo escogido, alojamiento, rutas sugeridas y por supuesto un buen seguro. Francia por su parte, ha desarrollado paquetes gastronómicos y enólogos, donde hospedan a los turistas en un Chateaux, visitan viñedos, bodegas, a la vez de degustar lo mejor de la cocina francesa. 

En lo personal, creo que una de nuestras mayores fortalezas turísticas radica en el mercado de nichos, enfocándonos en la diversidad de opciones que podemos ofrecer al visitante y a grupos de interés. Han habido experiencias muy exitosas en ese sentido, hay nichos que ya han sido explotados con resultados más que satisfactorios, también hay muchos otros que podemos desarrollar. 

La ventaja de esta modalidad turística es que se trata de grupos pequeños, sobre los que se tiene total control, lo cual minimiza las posibilidades de riesgo. Se les recibe en el aeropuerto, se les traslada al destino escogido, se les dan las excursiones o actividades contratadas por el número de días de su paquete y luego se les traslada nuevamente al aeropuerto para tomar el vuelo de regreso a su país. En todo momento están asistidos, acompañados por personal especializado en la materia y protegidos. Para mi, esta es una opción viable, relativamente fácil de poner en marcha en el corto plazo, mientras el país se adecua para la recepción del turismo masivo.



lunes, 17 de agosto de 2015

Proyectando el turismo

Me estreno en esta columna con  la  intención e interés de compartir con los  lectores puntos de vista sobre la única actividad que puede reportarnos un importante flujo de divisas en el corto plazo, tan solo haciendo unas pequeños  cambios  y  tomando  algunas medidas necesarias.  Sin embargo  si  deseamos crecer turísticamente y consolidarnos como destino, es mucho mas lo que debemos hacer , pero  el resultado será aun mejor! Hasta ahora, ¿qué se ha hecho en Venezuela por el turismo?  ¿Qué se puede hacer en Venezuela por el turismo?

En lo personal mis respuestas serian poco y ¡muchísimo! respectivamente. Cuando me inicié en esta actividad por azares del destino, por allá en los años 80, los jefes de mi jefe, unos españoles, creían en aquel entonces que en el futuro cercano, Venezuela se convertiría  en el próximo gran destino turístico en Latinoamérica, como ya lo eran para aquel entonces México y Brasil. Eran los tiempos de Sun Quest, operadora canadiense de bajo costo que “descubrió” Venezuela y durante un tiempo nos inundó de turistas. Luego dejaron de venir, como han ido dejando de venir importante numero de visitantes de distintos orígenes. La triste realidad es que países turísticamente menos desarrollados que nosotros en aquella época, hoy en día gozan de un importante y sostenido flujo de turistas, lo cual contribuye con la economía y desarrollo de dichos destinos. ¿Qué pasó entonces? ¿En qué parte del camino nos extraviamos? 

Parque Nacional Canaima

La verdad es que esta columna lejos de querer buscar responsables lo que pretende es dar algunas ideas y opiniones (personales y de terceros) sobre que pudiéramos hacer para lograr que el turismo se convierta en una importante fuente de generación de empleo y generación de divisas . Desde que tengo uso de razón he escuchado decir que lo tenemos todo, playas, montañas, selva, nieve, desierto y un larguísimo etcétera donde cabe todo aquello que Ud. quiera agregar. Si tenemos TODO eso, (y lo tenemos) entonces que es lo que no tenemos? ¿Por qué no hemos logrado posicionarnos? 

Quizá lo que haya faltado sea la voluntad de querer hacer las cosas. Un daño colateral del ingreso petrolero. Hemos tenido grandes ministros en muchas áreas, Pérez Alfonzo, Calderón Berti en Minas e Hidrocarburos, Arnoldo Gabaldón en Sanidad, Sucre Figarella en el MOP y CVG, Arístides Calvani en Cancillería…. pero nunca hemos tenido un gran ministro de turismo, uno que logre sacarlo del foso donde siempre ha estado, que le de forma y que nos posicione en el lugar que pudiéramos estar. Creo que uno de los más exitosos ministros que pasó por esa cartera fue Diego Arria. Al no ser el turismo política de Estado, el siguiente en el cargo vendrá con sus ideas, su equipo, tratará de hacerlo lo mejor posible, pero lamentablemente sin mayor éxito. El ministerio de turismo siempre ha sido la cenicienta del gabinete.

Recuerdo una famosa periodista que compartía espacio en un muy visto programa nocturno de la antigua Globovisión, finalizando una entrevista que le hacían al entonces candidato presidencial Henrique Capriles, le manifestó su interés en ayudarlo si él alcanzaba la presidencia, que le diera “aunque sea el ministerio de turismo”. 

Esa infeliz frase de esa insigne periodista refleja muy bien cómo ve la mayoría de los venezolanos a ese importantísimo organismo, vital para el desarrollo del país y la generación de divisas. En las próximas entregas iré tocando diversos temas con la intención que puedan contribuir a que seamos el destino turístico que todos queremos.