Los destinos turísticos suelen ser muy variados. El lugar a visitar puede haberse convertido en un destino turístico debido a un bello paisaje o atractivo natural, como por ejemplo una playa, montaña o accidente geográfico como las Cataratas de Niagara o el Gran Cañón. También puede ser gracias a alguna obra de arquitectura emblemática que termina por convertirse en icono de una ciudad, como por ejemplo el Coliseo en Roma, o la Torre Eiffel en Paris o el Empire State Building en Nueva York. Algunos otros destinos turísticos fueron creados adrede, como es el caso de los parques temáticos, concebidos desde su inicio para atraer a quienes disfrutan de ese tipo de actividades.