Nuestra isla de Margarita, La Perla del Caribe, es conocida por sus hermosos paisaje y playas, así como por su rica cultura y gastronomía. Sin embargo, en los últimos años, el turismo en la isla ha estado en declive debido a problemas económicos y situación política en Venezuela. La reciente llegada del buque alemán Amadea a principios de este mes es una excelente noticia para la isla, ya que significa que los cruceros vuelven a visitar la isla después de varios años de ausencia, alrededor de 15.
Artículos del autor publicados en Boletin Viajes, la revista en linea de turismo más influyente en Latinoamérica.
lunes, 16 de enero de 2023
De Bahamas viene un buque…
lunes, 18 de junio de 2018
El tunel del tiempo
Así se titulaba una famosa serie de televisión transmitida en la segunda mitad de la década de los años 60, del siglo pasado. Curiosamente duró solo una temporada, sin embargo, fue transmitida durante varios años en la televisión venezolana.
La serie contaba las aventuras de un par de científicos atrapados en el pasado, viajando de una época a otra, por su parte sus compañeros en el laboratorio por más que lo intentaban, no lograban traerlos de regreso al presente.
![]() |
| El Tunel del Tiempo |
Sin ser científicos (ni siquiera por aproximación) los jerarcas de la Revolución han logrado transportar a todo un país varias décadas, quizá un siglo o poco más, al pasado. Basta revisar los índices de salubridad, desnutrición, producción, educación, PIB, etc. para ver cuanto peor estamos con respecto a 1998, año de inicio de la pesadilla roja. Si a este retroceso impuesto, agregamos los adelantos y avances que han seguido produciéndose en el resto del mundo, la brecha es aún mayor, estamos a años luz del mundo civilizado y a varias décadas de nuestros vecinos cercanos.
Tomemos como ejemplo ilustrativo la línea aérea Qantas, la cual instaló un prototipo de prueba para wifi satelital en sus Boing 737-800 en rutas nacionales y que de ser exitoso lo llevarán a toda su flota, sin costo adicional para los pasajeros. Si, wifi satelital de alta velocidad gratis en todos sus aviones.
Mientras eso sucede al otro extremo del mundo, en la patria de Bolívar, uno de los jerarcas revolucionarios recomienda a la población criar chivos en cada casa o apartamento como una manera de solucionar la escases de leche, queso y otros insumos básicos. Parecería un mal chiste, pero no, es la vergonzosa y humillante realidad. Ideas retorcidas, producto de las mentes enfermas de quienes protagonizan este gobierno del mal.
Sin embargo, a pesar de que desde las alturas del poder se esfuerzan a consciencia en la aniquilación del país, su aparato productivo y todo aquello que signifique civismo y dignidad, heroicos grupos resisten estoicamente los embates y atropellos, haciendo acopio de fuerzas para mantenerse operativos y activos. Muestra de esto lo vimos hace apenas una semana en la pasada exposición Viajes y Turismo AVAVIT 2018, evento que congregó a buena parte del sector turístico del país. Los espacios resultaron insuficientes para la gran cantidad de profesionales que asistieron no solo a la exposición, sino también a las charlas y seminarios dictados durante los días del evento.
Ver la unidad del sector y el entusiasmo por actualizarse en nuevas tendencias, productos, destinos, etc. (en el peor momento histórico del país), nos habla de una enorme reserva moral y profesional dispuesta a darlo todo para ayudar a sacar el país adelante en el futuro cercano. Nos habla que, a pesar de estar inmersos en este oscuro túnel del tiempo en el que la “revolución” nos ha forzado, al final se ve una luz la cual terminará por brillar cual incandescente faro, guiando la actividad económica para llevar al país por la senda de desarrollo y bienestar que todos merecemos. ¡Adelante colegas, el futuro es nuestro!
lunes, 14 de marzo de 2016
No eres tu…. son ellos!
Mucho se habla del pésimo servicio que prestan las líneas aéreas nacionales, tanto en vuelos domésticos como en rutas internacionales. Nos quejamos del mal servicio, de lo viejo de los equipos, de la impuntualidad y un largo etcétera.
A fines del pasado año, en un corto viaje que hice a Ecuador, tuve ocasión de volar entre Guayaquil y Quito. Un vuelo de apenas unos 50 minutos. Para mi sorpresa, los aviones que cubren esa ruta son de última generación. Modernos, limpios, con pantallas y centro de entretenimiento individual en cada asiento, esmerada atención y una puntualidad que dejaría mal parados a ingleses o suizos.
![]() |
| Aeropuerto Internacional de Guayaquil, Ecuador |
Los aeropuertos tanto de Guayaquil como el nuevo de Quito están a la par de los mejores aeropuertos del mundo. Amplios, cómodos, con tiendas de primera, buenos servicios y sin el primitivismo nuestro que obliga a estar 3 o 4 horas antes para tomar el vuelo. En cosa de 15 minutos, habíamos chequeado un grupo de 35 personas, algo impensable en ninguno de nuestros aeropuertos.
Pero lo que mas llamó mi la atención es que el Sr. Correa está cortado por una tijera muy parecida a la de Hugo Rafael, sin embargo allá las cosas parecen ir por un mejor camino.
Este pasado jueves, si, 4 días antes de la publicación de esta columna, entendí mucho de lo que me preguntaba y cuestionaba en aquel viaje a Ecuador.
A las 2:00 am tomé el taxi que me llevaría a Maiquetía, para abordar el vuelo 1515 de Santa Bárbara con destino a Miami. Despegamos a las 6:30 am, hora y media más tarde aterrizábamos de emergencia en el aeropuerto de Las Américas que sirve a la ciudad de Santo Domingo debido a una falla en un motor. El piloto logró controlar la aeronave y con una sola turbina operativa cubrimos las 85 millas que nos separaban en ese momento de la seguridad de la pista. Fueron minutos de angustia y nerviosismo para buena parte de los pasajeros. Para mi fue un momento de reflexión… caí en cuenta que la industria aeronáutica venezolana está en una situación que poco difiere de la situación de nuestros hospitales, o nuestra industria petrolera. Ha venido siendo desmantelada paulatina e intencionalmente. Las líneas aéreas son victimas de un sistema político perverso que persigue su destrucción, como buscan destruir también buena parte del sector productivo.
Los empleados de las líneas aéreas, trabajan literalmente con las uñas, como lo hacen nuestros médicos, sin insumos, sin dólares para darle adecuado mantenimiento a las aeronaves, sin poder invertir en preparación y dotación de su personal. Quizá las líneas aéreas no salven vidas como lo hacen los médicos, pero si son responsables de las vidas de los pasajeros que transportan.
Luego de esa experiencia, no me explico como no ha ocurrido una tragedia aérea de grandes proporciones, cuyo único responsable sería el régimen de Nicolás Maduro y su banda, de la misma manera que son responsables de las miles de muertes de venezolanos por falta de medicinas y atención medica adecuada.
Por lo pronto, todo mi respeto y consideración a los empleados de las líneas aéreas venezolanas, quienes con dedicación y mística resisten estoicamente los embates de un régimen que busca su extinción.

