Hace poco escribí acerca de cómo en Corea del Sur se logró recuperar un rio en Seúl y convertirlo en un parque en el medio de la ciudad, mientras que nuestro Guaire permanece en el olvido, a pesar de las promesas oficialistas. Desde siempre me ha llamado la atención ver la poca atención que le prestamos a los cuerpos de agua que tanto abundan en el país. En otras latitudes cualquier lago o embalse es casi por obligación, un destino turístico o al menos un parque con amplias posibilidades para el disfrute.