lunes, 24 de agosto de 2020

Los 10 restaurantes más antiguos del mundo

El turismo culinario o gastronómico es uno de los tantos segmentos que ofrece nuestra industria. Hay agencias especializadas en él, organizando circuitos por lugares realmente exclusivos, visitando Châteaus en el Valle de Loira en Francia, restaurantes con estrellas Michelin o renombrados chefs que preparan menús de degustación para el selecto grupo de viajeros.

Semanas atrás publiqué en esta columna una nota sobre el hotel más antiguo del mundo. En esta ocasión vamos a hacer el “count-down” de los 10 restaurantes más antiguos del mundo.

A nadie sorprende que la mayoría de los restaurantes van y vienen como las estaciones, pero hay un puñado que han sobrevivido el paso del tiempo, y no en unas cuantas décadas, sino varios siglos. Sin duda la cocina de estos establecimientos debe tener algo muy especial para haber sobrevivido por tantos años.

NetCredit, una empresa financiera, se sumergió en las aguas de la historia para crea una lista de los restaurantes más antiguos en 115 países. Para elaborar dicha lista solo usaron un criterio “seguir en funcionamiento hoy en día”, es decir, que pudo haber cambiado de manos, de dueños, de nombre o haber sido renovado desde el día de su apertura. Luego se revisó dicha lista para formalizar el “top ten” de los restaurants más antiguos del mundo la cual comparto a continuación.

En el puesto número 10 está “Gostilna Gastuž”, un restaurant que ha estado sirviendo comida desde 1467 en Eslovenia. Su plato estrella es la sopa de champiñones y el atol de trigo sarraceno.

“Honke Owariya” en Japón es el noveno en la lista. Ha estado preparando su famosa “soba” hecha con champiñones, huevos, camarones tempurizados, puerros y rábanos desde 1465

El octavo restaurante más antiguo es el “Hotel Gasthof Löwen”, ubicado en el Principado de Liechtenstein. Ha servido ternera con vegetales desde 1380. 

Muy de cerca le sigue “The Sheep Heid Inn” en Escocia, ubicado en la séptima posición, sirviendo filete y hongos asados desde 1360.

En 1345, el sexto restaurant más antiguo del mundo, abrió sus puertas en La Couronne en Francia, para ofrecer pato, asados y escargots. 

Por su parte el quinto restaurant más viejo del mundo, “The Brazen Head” en Irelanda, abrió en 1198 para servir salchichas y puré.

En el cuarto lugar nos encontramos con “Ma Yu Ching” en China, que empezó a servir pollo en cacerola por allá en 1153. 

Unos pocos años antes, en 1147, el tercero de la lista entró en operaciones, “The Old House” en Gales, alimentando a sus clientes a base de pasteles y guisantes.

The Old House, en Maesteg, Gales.

Apenas un año antes, en 1146, el segundo restaurant más antiguo, “Wurstkuchl” en Alemania, empezó a preparar sus salchichas y sauerkraut. 

Pero nada supera a quien encabeza esta lista, ya que abrió sus puertas unos 350 años antes, concretamente en el 803. En realidad, no se tiene certeza de su fecha de apertura, pero la primera reseña histórica sobre este local data del año 803, sin embargo casi con seguridad ya existía antes de esta fecha. Me refiero a “St. Peter Stifts Kulinarium” en Salzburgo, Austria, sirviendo desde entonces “tafelspitz” (carne hervida, con manzana picada y rábanos). Originalmente era manejado por los monjes del monasterio de San Pedro. Se encuentra al lado de la iglesia del mismo nombre. Por cierto, que siendo Salzburgo la ciudad natal de Mozart, es muy probable que el famoso compositor haya comido acá en más de una ocasión. Hoy en día es un lujoso establecimiento, estrella Michelin en 2019.

Siempre estamos en búsqueda del último lugar de moda, el nuevo restaurante en la ciudad, pero sin duda debe ser toda una experiencia cenar en alguno de estos lugares, y aunque no todos tengan estrellas Michelin, vale la pena hacer ese “viaje en el tiempo”.


lunes, 10 de agosto de 2020

Vamos a dar una vuelta

Muchos de los lectores habrán escuchado esta expresión cuando eran pequeños. Era una invitación a dar un paseo sin rumbo o destino previamente determinado. Era simplemente subir al carro e iniciar un paseo, quizá con alguna parada a tomar un helado o un café para luego retornar al punto de partida, generalmente el hogar.

Era una forma de distracción muy propia de mediados del siglo pasado hasta quizá fines de los 80 o principios de los 90, pues en esa época no había internet, ni televisión por cable, por lo que la gente buscaba otras maneras de entretenerse.

Luego, entre los jóvenes venezolanos, por allá por los años 80 surgió el término “ruletear” que se refería más o menos a lo mismo que dar una vuelta, pero con los amigos o pareja y no con la familia. Dicha actividad era más frecuente por las noches o fines de semana.

El caso es que la actual pandemia nos he hecho regresar a esas viejas prácticas, pero con un toque muy propio del Siglo XXI, salir a dar una vuelta ¡pero en avión!



Tal es el caso de Eva Air, línea aérea de Taiwán. Esta aerolínea está vendiendo boletos para un vuelo con destino a ninguna parte.

El avión, decorado totalmente de Hello Kitty, despegará del aeropuerto de Taipei Taoyuan y aterrizará varias horas más tarde en el mismo lugar. Todo esto forma parte de un esfuerzo por volver al aire a pesar de las restricciones de viaje a otras naciones.

La aeronave estará en el aire por menos de tres horas. Despegará y volará hacia Japón, alcanzando una altitud de crucero de 10,000 metros. Luego girará y volará sobre la costa este de Taiwán, pasará por la isla Guishan, la costa este de Hua, y luego volará hacia el sur hasta Eluanbi y Xiaoliuqiu, antes de dar la vuelta para regresar.

Los invitados a bordo recibirán un kit de lleno de regalos y se les servirá un festín de mariscos preparados por el chef de tres estrellas Michelin Motokazu Nakamura.

Al aterrizar, no deberán pasar por los controles sanitarios ni guardar cuarentena pues no provienen de un país extranjero y no han tocado tierra en ningún otro punto durante el vuelo. Simplemente han disfrutado del placer de viajar por unas horas.

Los boletos para el vuelo a ninguna parte están a la venta alrededor de 180 dólares para asientos económicos y alrededor de 215 dólares para asientos de clase ejecutiva.

Como en todo, existen opiniones encontradas. Hay quienes les parece un exabrupto pagar esa cantidad de dinero para no ir a ninguna parte, pero también hay quienes les parece una verdadera ganga disfrutar de un menú tres estrellas Michelin mientras se da una vuelta por los cielos del lejano oriente.