lunes, 7 de diciembre de 2015

Las Islas de Nadie (4)

Playa de arena rosada, La Orcchila

Entre las islas que integran las Dependencias Federales hay algunas con potencial turístico como Los Roques, La Blanquilla o La Tortuga. Hay otras que, carentes de playas u otros atractivos, son de vital importancia geopolítica, como es el caso de Los Monjes, Isla de Patos e Isla de Aves .

Pero hay una de gran belleza natural, con hermosas playas de arenas blancas y rosadas. Lamentablemente esa isla es prácticamente desconocida para los turistas. Me refiero a La Orchila.

En 1938 junto con otras islas pasó a formar parte de las Dependencias Federales creada por ley ese mismo año. Hasta la década de los 50 estuvo poblada por unos 120 habitantes, pescadores en su mayoría, los cuales fueron desalojados durante el gobierno de Pérez Jiménez, bajo cuyo régimen se construyeron algunas instalaciones militares y unas 32 pequeñas casas entre las que destacaba una residencia presidencial. Las mismas fueron diseñadas por Julio Barreiro Rivas y serían frecuentadas por el gobernante y sus allegados. Muchos de los sucesivos presidentes venezolanos también las han usado como residencia de verano.

La Orchila tiene unos 40Km cuadrados, una serie de cayos con extraordinarias playas al noreste de la isla principal. Colinas que alcanzan los 140 metros de altura, pista de aterrizaje en el extremo occidental de la isla, helipuerto, puerto marítimo, una carretera que la circunda y excelentes playas a lo largo de su costa suroccidental.

No estoy en contra que el presidente de un país tenga un lugar donde descansar, casi todos los presidentes del mundo tienen un lugar donde hacerlo. Lo que no me explico es la exclusividad de toda una isla para que una sola persona (ostente el cargo que sea) la visite ocasionalmente. Además, si la residencia presidencial de La Casona tiene vecinos y habitantes alrededor, si el Palacio de Miraflores tiene también edificios de apartamentos a pocas cuadras, ¿por qué no pueden haber desarrollos turísticos, (que le reportarían ingresos en divisas al país) en La Orchila? Es mucho lo que se puede hacer en 40 Km cuadrados, pero hablar de La Orchila siempre ha sido tabú y jamás se la ha considerado como algo mas que la casa de playa del mandante de turno.  

lunes, 23 de noviembre de 2015

Las Islas de Nadie (3)

Sin duda alguna, Los Roques es la más visitada de las Dependencias Federales, pero lo que es un paraíso para el visitante, puede ser un infierno para sus habitantes.

Hay una larga lista de problemas y dificultadas en suministros, servicios y carencias. Hace unos años llevaron allá a un famoso presentador de la TV internacional. Al preguntarle que le había parecido su viaje a Los Roques, lamentó la enorme cantidad de basura que hay en el archipiélago. 

De ser Los Roques parte del Edo Vargas, éste estaría obligado a recibir y procesar su basura, cosa que se niega a hacer pues no es su responsabilidad ya que no es su territorio, y así empiezan a sumarse problemas, por el simple hecho de estar huérfanos administrativamente. Inparques o el Ministerio de Ambiente que debiera tener mando y peso, esta relegado al final de una cola, cuya cabeza está en eterna disputa entre la Autoridad Unica y el jefe de la guarnición de la GNB, aunque oficialmente la autoridad única es la “autoridad”.

Los Roques, Dependencias Federales, Venezuela

Hace unos pocos años, por allá en el 2011 la Autoridad Única del Parque, estimaba que en la zona se producían 2 toneladas diarias de desechos sólidos. Pero en el consejo comunal señalaban que era 8 al día. La basura se recolecta pero sigue ahí: acumulada en el área de servicios del Gran Roque. Los desechos se juntan en un vertedero a cielo abierto y posteriormente son quemados. Entre las opciones para el manejo de la basura se escogió la menos adecuada. Llamarlo "relleno sanitario" sería muy generoso con ese botadero en el que no hay diseño de ingeniería, ni capas de drenaje y mucho menos impermeabilización y tratamiento de aguas. Vertedero, en todo caso, es lo que le cuadra. Y no son pocos los problemas que acarrea.

La Fundación Aguaclara, sostiene que por la porosidad del suelo de Los Roques, los lixiviados -(en esencia, aguas residuales con carga contaminante)- van a pasar muy rápido. Esto es polvo de coral reunido y su nivel freático es muy alto, lo cual ayuda a potenciar la contaminación de los suelos y las aguas.

Cuando se quema la basura se generan cenizas que son contaminantes y pueden causar enfermedades a quienes la respiren. Igualmente, la combustión de desechos sólidos genera dioxinas y furanos, que son agentes cancerígenos, son compuestos químicos tóxicos producidos por la acción del hombre, que no se degradan con el paso del tiempo, no son solubles en agua, se adhieren a los tejidos grasos y pasan a través de la cadena alimenticia. No hay manera de expulsarlos del organismo.

Adicionalmente a lo anterior, la electricidad es producida por una planta de gasoil (altamente contaminante también) y al haber aumentado la población y los visitantes resulto ser insuficiente, originando racionamientos. La solución? Instalar una segunda planta! Si algo sobra en Los Roques (además de la desidia de las autoridades) es radiación solar y brisa. Dos fuentes de energía limpia que bien pudieran abastecer al Gran Roque de energía eólica, que combinada con paneles solares abastecería de sobra en materia energética a habitantes y visitantes. La basura debiera ser trasladada a tierra firme para ser procesada y sus aguas servidas, tratadas adecuadamente antes de ser devueltas al mar. Existe la tecnología para hacer de Los Roques un destino turístico no contaminante y totalmente “verde”, lo que parece no existir es la voluntad para que ello ocurra.

Desarrollos turísticos de primera línea, como los hoteles palafitos de Bora-Bora o las Maldivas pudieran darle a algunas de las islas del archipiélago, un carácter exclusivo y de altísimo nivel, que sin duda produciría excelentes ingresos, a la vez de generar empleos bien remunerados. Vemos como en Dubai construyen islas artificiales para desarrollos turísticos de alto nivel, mientras que aquí tenemos las islas, pero pareciera que nos esforzamos por destruirlas a como dé lugar.

Urge un cambio de modelo, de mentalidad y de prioridades.  

lunes, 9 de noviembre de 2015

Las Islas de Nadie (2)

Si nos ajustáramos a la corriente que sostiene que las Dependencias Federales debieran ser integradas al Estado mas cercano, pudieran dichos Estados darles uso y administrarlas como parte de su territorio.

Iniciando por el este, nos encontramos con Isla de Patos, un peñón de menos de un kilometro de extensión, ubicado a ocho kilómetros de las costas de la península de Paria, a mitad de camino con Trinidad. No reviste gran interés turístico pues no posee buenas playas, pero estratégicamente es de gran importancia.

Las siguientes islas que encontramos es el Archipiélago de Los Testigos, al norte del Estado Sucre pero de mas fácil acceso desde la Isla de Margarita. Cualquiera de estas dos entidades federales pudieran incorporarla a su territorio. La isla principal y más grande del archipiélago es Testigo Grande. Poco habitada y con acumulaciones de blancas arenas. Popular por sus "Médanos" y "Playa Real. El principal atractivo de Los Testigos son sus playas paradisíacas, el disfrute de la langosta fresca y los avistamientos de ballenas (cachalotes)

Más cercanas a Nueva Esparta y visibles desde la conocida Playa El Agua están Los Frailes. Muy visitadas por turistas desde la Isla de Margarita y destino importante para la practica del buceo. No existe ninguna razón por la cual este archipiélago de 10 islas no forme parte integral de dicho estado.


Puente natural, La Blanquilla.
La Blanquilla, ubicada unos 100 km al noroeste de Juan Griego cuenta con una pista de aterrizaje y según el exministro de turismo Izarra, dicha pista iba a ser recuperada para el desarrollo turístico de la isla, la cual cuenta con hermosas playas de blancas arenas y un puente natural de piedra, como el que existió en Aruba. Tiene un gran potencial turístico, si se la administra adecuadamente. Catalogada como una isla encantadora por sus playas de agua azul turquesa y sus arenas de color blanco, también posee arrecifes de coral de poca profundidad con mucha biodiversidad y gran riqueza de vida subacuática, es por esto que se hace ideal para practicar el snorkeling y el buceo. En sus tranquilas aguas es posibles observar a los delfines, pequeñas ballenas piloto , tiburones y rayas gigantes.

Unos cuantos kilómetros al este-sureste de La Blanquilla está el archipiélago de Los Hermanos, compuesto por 8 islas. Es poca la información que hay sobre este grupo de islas. Carecen de buenas playas ya que estas islas poseen pronunciados acantilados, sin embargo poseen abundante vida marina.




Otra isla con un enorme potencial turístico es La Tortuga. Posee junto con los cayos adyacentes aproximadamente 156,6 km² de extensión, lo que la convierte en la segunda en cuanto a tamaño de Venezuela después de Margarita. Es parte de un archipiélago que comprende los islotes de Las Tortuguillas, Cayo Herradura, Los Palanquines, los Cayos de Ño Martín, las Isla Vapor y Punta de Ranchos. Bien pudiera este grupo de islas pertenecer al Estado Miranda, sin embargo el gobierno nacional, en los albores del siglo XXI inició estudios para desarrollar turísticamente la isla como un "paraíso exclusivo": se estima un precio promedio de 500 dólares de estancia por día por pasajero. Está prevista la construcción de un puerto y un aeropuerto nacional, así como 4000 a 5000 plazas hoteleras y urbanizaciones varias, estimándose una inversión inicial de capital mixto de entre 30 y 60 millones de dólares, aunque algunas valoraciones alcanzan los 300 millones. Estos proyectos se basan en la declaración de zona de interés turístico que se aplicó a la isla en 1974 (decreto 1625) y culmina en 2005 —Gaceta Número 38.179— en el que la Presidencia de la República por Decreto N° 3448, dicta el Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso de las Zonas de Utilidad Pública y de Interés Turístico, Dependencias Federales: Isla La Tortuga, Islas Las Tortuguillas, Cayo Herradura y Los Palanquines. 

 Amanecerá y veremos…