lunes, 14 de junio de 2021

Puerto Rico da un paso adelante…

… en la normalización de actividades, y apunta a EEUU para reactivar su industria turística.

Puerto Rico está suavizando sus restricciones de COVID-19 a medida que los viajeros regresan a la isla, lo que permite a los visitantes dirigirse a bares, museos y más.

Puerto Rico ha eliminado recientemente sus requisitos de prueba para viajeros estadounidenses completamente vacunados, con el objetivo de impulsar los viajes a la isla caribeña. Ahora está reduciendo sus restricciones locales, permitiendo más libertad para visitar restaurantes, bares y atracciones.

Los bares han reabierto al 50% de su capacidad, mientras que los bares al aire libre y los “chinchorros” (quioscos de comida y bebida al aire libre) no tienen límite de capacidad. Sin embargo, se debe mantener una distancia física de seis pies (1,80 metros) entre personas que no pertenecen a la misma unidad familiar. Los restaurantes, centros comerciales, casinos, teatros, museos y piscinas de hoteles han aumentado su capacidad al 75%.

Las playas públicas y las reservas naturales también están abiertas, aunque los visitantes deben seguir las pautas de distanciamiento social. Sin embargo, las personas completamente vacunadas no están obligadas a usar máscaras en las playas, parques y áreas públicas al aire libre.

Puerto Rico también ofrece la oportunidad a los viajeros que no están vacunados y que llegan al Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín de recibir la vacuna única Johnson and Johnson. La vacuna también está disponible para los turistas que se dirigen a las islas de Vieques y Culebra en la terminal de ferry de la Autoridad de Transporte Marítimo en Ceiba.


Si bien los estadounidenses vacunados pueden visitar sin una prueba, los viajeros que vengan de cualquier otro destino internacional deben presentar un resultado negativo de la prueba de PCR o arriesgarse a una multa de US $ 300.

Los viajeros completamente vacunados que planean visitar Puerto Rico (más de dos semanas después de su último pinchazo) deben cargar su tarjeta de vacunación COVID-19 en el portal en línea del Departamento de Salud de Puerto Rico. Una vez cargados, recibirán un código QR, que se escaneará cuando lleguen al aeropuerto. Se han introducido pautas de distanciamiento social, requisitos de entrada específicos y límites de capacidad en las atracciones turísticas. Por ejemplo, el acceso al Viejo San Juan entre la medianoche y las 5 am está limitado a los residentes y turistas que se alojan en el área. Se recomienda a los viajeros que consulten las pautas en línea antes de reservar excursiones o visitas a atracciones turísticas.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) actualmente enumeran a Puerto Rico en el Nivel 3: Nivel alto de COVID-19, recomendando que los visitantes tomen precauciones como el uso de mascarillas (sobre la nariz y la boca) y el distanciamiento social, y sigan todos los requisitos locales cuando en Puerto Rico.

Después de un 2020 que nos sorprendió a todos, la isla del encanto poco a poco ha comenzado su regreso a la nueva normalidad.

Fuente: Lonely Planet


lunes, 31 de mayo de 2021

Las ventajas de la virtualización

En varias ocasiones he compartido en esta columna mi opinión sobre la importancia del segmento MICE en la industria del Turismo, su positivo impacto y el efecto cascada que tiene en otras áreas de la economía local.

En este año y medio de pandemia, confinamiento, nueva ‘normalidad’, etc. hemos visto una altísima migración del mercado de eventos a plataformas virtuales, convirtiéndose asi en una de los segmentos del turismo que menos se ha visto afectado, e incluso pudiera decirse que hasta beneficiado.

Algunas asociaciones o sociedades médicas internacionales han tenido asistentes a sus eventos de países que no solían participar. Las facilidades que da el ambiente virtual han permitido que la única inversión necesaria sea la cuota de inscripción en el evento, ahorrándose el participante, todos los gastos asociados al desplazamiento hasta la sede del evento, es decir transporte aéreo, transporte terrestre, alojamiento, comidas, compras etc. A ello podemos añadirle la eliminación de todos los tramites consulares para la obtención de visas. El resultado ha sido un mayor número de inscritos. Organismos que cuentan con una partida presupuestaria para asistencia de su personal a eventos internacionales, pueden ahora costear la inscripción a eventos virtuales a un mayor número de individuos.

Pero esta permeabilidad que ofrece el mundo virtual, no es solo para los participantes, sino también para los conferencistas.

A mediados del mes de mayo, la Sociedad Venezolana de Oftalmología celebró su primer congreso virtual, el cual fue un absoluto éxito. Contó con la participación de 58 conferencistas extranjeros, algo que solo había ocurrido en 1994 cuando Caracas fue la sede del Congreso Panamericano de Oftalmología. En un congreso nacional era sencillamente impensable contar con tal cantidad de ponentes extranjeros, ni aún contando con los más generosos patrocinantes, pudiese ser viable tal cantidad de conferencistas internacionales, pues no es solo lo relativo a los costos de traslados y alojamiento de dichos conferencistas, sino es también coordinar sus agendas y asegurarse que estén disponibles y dispuestos a viajar para dictar una conferencia de manera presencial. El mundo virtual solo exigirá unas pocas horas de su tiempo para compartir sus conocimientos con la audiencia.

Lobby de acceso al congreso virtual de la SVO

Si bien es cierto que la virtualización de los eventos tiene un impacto negativo para las líneas aéreas, hoteles, etc. el beneficio a nivel académico es enorme, por ello dudo que este segmento en particular vuelva a un formato presencial como habíamos conocido.

Otros segmentos de la industria indudablemente volverán al formato presencial, pues es inimaginable unas vacaciones virtuales, pero los eventos creo que trasmutaran a un formato híbrido, donde se podrán dictar conferencias desde cualquier parte del mundo y participantes desde lugares remotos asistan de manera virtual.

Estamos siendo testigos y hasta protagonistas, de un cambio estructural y conceptual en el segmento de eventos. Las exposiciones y los incentivos si creo que vuelvan al formato tradicional, pero los congresos cambiaron para siempre.


lunes, 17 de mayo de 2021

El auge de un rincón poco conocido

A estas alturas no cabe duda que la pandemia del COVID-19 ha generado cambios a todo nivel. Mientras para algunos sectores y personas ha habido resultados negativos, económicamente hablando, otros han visto surgir nuevas oportunidades.

Una de estas oportunidades ha sido propiciada por el significativo aumento del número de excursionistas y visitantes a la antigua estación El Encantado, la primera central hidroeléctrica que le suministró electricidad a Caracas, localizada en el municipio El Hatillo, al sur-este de la ciudad.

El Encantado también fue la primera central hidroeléctrica en su tipo en América Latina. Su funcionamiento inició en agosto de 1897 bajo la administración de la Compañía Anónima Electricidad de Caracas, la cual había sido fundada un par de años antes.


Restos de la primera central hidroeléctrica. Foto: Simy Rodríguez

La primera parada de este paseo, es donde se encuentran los restos de las turbinas de dicha central hidroeléctrica.

Este trozo de historia se ubica al pie del Peñón de las Guacas, uno de los mayores atractivos de los alrededores, por su pared rocosa y las impresionantes vistas del torrente del rio Guaire. Una pasarela cavada en la roca permite, a manera de balcón, tener panorámicas realmente sorprendentes del paisaje circundante. Guardando las distancias, este paseo se asemeja al Caminito del Rey, descrito en esta columna hace solo unas semanas.

Torrente del río Guaire

Pasarela a lo largo del Peñón de las Guacas



















Los habitantes de los caseríos cercanos coinciden en afirmar que en estos meses de pandemia han visto un aumento exponencial del número de visitantes, superando las mil personas durante los fines de semana.

Aunque este número dista por mucho de la cifra de visitantes que reciben otros atractivos similares, como lo pueden ser La Cueva el Indio o la popular Sabasnieves, el flujo de excursionistas y amantes de la naturaleza ha propiciado que surjan kioscos y modestos establecimientos con venta de jugos naturales, agua mineral, dulces, agua de coco, cachapas, etc. Incluso ofrecen servicio de moto-taxi, para aquellos a quienes les resulte muy pesado el camino de regreso.

Lo cierto es que nuestra ciudad no deja de sorprendernos y ofrece generosa, a quienes deseen descubrir sus secretos, nuevas opciones de esparcimiento. Un poco más adelante, continuando el camino, se llega a la cueva Zuloaga, cuyo acceso fue rehabilitado hace solo unos meses.

Cuánto mejor no seria este recorrido si hubiese habido la verdadera voluntad política para sanear el río Guaire y devolverle las aguas cristalinas y limpias de otrora.

Sabemos que ello si es posible, tal y como comenté en esta misma columna en Julio de 2016 poniendo como ejemplo el saneamiento hecho por las autoridades coreanas en un río que atraviesa la ciudad de Seúl, convertido hoy un lugar de esparcimiento para sus ciudadanos.

Ese ejemplo del lejano oriente me permite mantener el optimismo y creer que algún día los caraqueños podremos disfrutar y admirar un Guaire limpio.